10, 126.- La criba del lenguaje está en la diversidad de las palabras y la adicción a diccionario y su gran variedad de acuerdo a su calidad e interpretación así como los de sinónimos y antónimos, mismos que contienen los extremos para una mejor comprensión de la lectura o la escritura y agreguemos la translación a otros idiomas con sus equivalentes, que hace necesaria su emancipación literaria.
10, 127.- La casualidad en lo fortuito en un hecho o evento que se sucede en accidente o contingencia, hace probable atribuirle al azar si no es posible averiguarle causa de ese acaso cuando el resultado sea lamentable en un fracaso o resulte agradable y atribuible a la suerte, donde las oportunidades pocas veces suelen pasar, habrá que crearlas.
10, 128.- La cautela en la caverna en el mito de Platón o alegoría y para otros una metáfora filosófica de la luz al fondo del sendero donde si se voltea solo veremos la silueta de nuestro ser lo que supone que no hay que retroceder en esos recuerdos del atardecer y que hay vida con la emanación solar y penumbras en los internos de reconocer nos sin padecer.
10, 123.- Tergiversar es mediar entre la certeza y la falsedad, ante ponerse o intervenir para deformar una interpretación en que se torce la palabra con intenciones de desviar o estabilizar con tolerancia y paciencia algunas de un dicho o de un texto o las relaciones de los hechos o las circunstancias en ocasiones sólo con buenas intenciones.
10, 124.- La intención de la abolición de la esclavitud del hombre por el hambre no deja de ser testificativo en función de quien la padecen que son mayoría en oposición a quienes con poder económico no cejan en la expoliación de la recia herencia que domina el testimonio de la explosión de la explotación en la discriminación del abollado y bofeteado ingente popular.
10, 125.- La testa humana y su legado a procurado testificar en su testadura generacional percibir que los avances, en función de resultados los engaños de aviesas intenciones de hacer más ,,, dinero con menos esfuerzo que percute en el avance hacia la robótica substitución de "Un Mundo Feliz".
10, 124.- La intención de la abolición de la esclavitud del hombre por el hambre no deja de ser testificativo en función de quien la padecen que son mayoría en oposición a quienes con poder económico no cejan en la expoliación de la recia herencia que domina el testimonio de la explosión de la explotación en la discriminación del abollado y bofeteado ingente popular.
10, 125.- La testa humana y su legado a procurado testificar en su testadura generacional percibir que los avances, en función de resultados los engaños de aviesas intenciones de hacer más ,,, dinero con menos esfuerzo que percute en el avance hacia la robótica substitución de "Un Mundo Feliz".
10, 120.- La auto realización le precede la determinación a la par de una planeación con la planificación en acción y alternar en función de prioridades a ello habrá de prever en lo posible el tiempo disponible en los espacios determinados sin omisiones de opciones que oscilan en el entorno y a escuchar opiniones que en materia económica proceda a la evaluación del sustento del proyecto o evento que surja para una programación consensuada con la actividad realizada.
10, 121.- Los valores humanos referidos a los sentidos humanos se cruzan entre élites: la cuña para que apriete tiene que ser del mismo palo, la disposición de los contrarios se hallan en ambos lados, todo muro de pensamiento al igual que una propiedad en sus colindancias con la vecindad y que tenga diferente identidad o envés ya que la humanidad del lado que la vez está al revés, donde la vereda de la verdad alterna al igual que la mentira y el derecho y la justicia ambigua se norman al respaldo de estructuras que ejerce el poder económico con el control político.
10, 122.- Los principios y los juramentos entre las instituciones y que son promesas de cumplimiento individual o grupal acaban por ser letra muerta aunque la firma de una letra económica vale más que los compromisos de ética y moral particular para saldar y hay que pagar el precio económico por ello.
10, 121.- Los valores humanos referidos a los sentidos humanos se cruzan entre élites: la cuña para que apriete tiene que ser del mismo palo, la disposición de los contrarios se hallan en ambos lados, todo muro de pensamiento al igual que una propiedad en sus colindancias con la vecindad y que tenga diferente identidad o envés ya que la humanidad del lado que la vez está al revés, donde la vereda de la verdad alterna al igual que la mentira y el derecho y la justicia ambigua se norman al respaldo de estructuras que ejerce el poder económico con el control político.
10, 122.- Los principios y los juramentos entre las instituciones y que son promesas de cumplimiento individual o grupal acaban por ser letra muerta aunque la firma de una letra económica vale más que los compromisos de ética y moral particular para saldar y hay que pagar el precio económico por ello.
10, 117.- El roce social humano distingue la libertad individual de manera singular en el que el coto de su origen privilegia la identidad y separan sus relaciones con quienes se sienten autentificados al segregar el hecho de estipular la capacidad de ascender en la escala del como te ven te tratan, presumiendo la supuesta separación de castas y razas cual animales de ralea despectiva.
10, 118.- El sol ante la piel reacciona con la cicatrización cauterizando las heridas que por no poder evitar cierto accidentes cual huella de una lesión que deja ver lo que fue su emanación, a diferencia del abrigo de pasiones reverdecen las oleadas de recuerdos que hacen avasallar la memoria que no olvida.
10, 119.- Los vistazos desdeñosos que se gestan al discriminar no aminora el desprecio que prevalece desde la respuesta opuesta al agravio en la vecindad si no hay cordialidad en la cotidianidad que no la consternada frialdad de la atrocidad en la ruptura humana que no hermana.
10, 118.- El sol ante la piel reacciona con la cicatrización cauterizando las heridas que por no poder evitar cierto accidentes cual huella de una lesión que deja ver lo que fue su emanación, a diferencia del abrigo de pasiones reverdecen las oleadas de recuerdos que hacen avasallar la memoria que no olvida.
10, 119.- Los vistazos desdeñosos que se gestan al discriminar no aminora el desprecio que prevalece desde la respuesta opuesta al agravio en la vecindad si no hay cordialidad en la cotidianidad que no la consternada frialdad de la atrocidad en la ruptura humana que no hermana.
10, 114.- La abnegación en soledad precisa del desinterés, desprendimiento y la voluntad de los afectos o de la conveniencia propia cuando ésta resulta una dificultad al quererla compartir en el entorno por no convenir en la ablepsia o ceguera del entorno al abrogar costumbres que difieren cual aversión o intolerancia que abomina placeres laxos o leves que levanten el espíritu y no que sólo den rienda suelta al instinto prístino.
10, 115.- Los instantes del silencio en soledad, donde el pasado distingue burdas imágenes de una realidad mal interpretada pues en función de los resultados, los tal vez eviten la redención que se fatiga por la desesperanza de contemplar un presente que no se cumple con algunos de los propósitos expósitos expiatorios.
10, 116.- El mejor confesor para expiar culpas, no ajenas, se explayan de manera en el eco expresivo de los sentimientos comprimidos en dudas dubitativas que no tienen ambigüedad de los errores de las prisas sin pausas que exploran las explosiones de las acciones que conllevan el ensayo y error pendular del tiempo joven que no perdona la dilación como sermón.
10, 115.- Los instantes del silencio en soledad, donde el pasado distingue burdas imágenes de una realidad mal interpretada pues en función de los resultados, los tal vez eviten la redención que se fatiga por la desesperanza de contemplar un presente que no se cumple con algunos de los propósitos expósitos expiatorios.
10, 116.- El mejor confesor para expiar culpas, no ajenas, se explayan de manera en el eco expresivo de los sentimientos comprimidos en dudas dubitativas que no tienen ambigüedad de los errores de las prisas sin pausas que exploran las explosiones de las acciones que conllevan el ensayo y error pendular del tiempo joven que no perdona la dilación como sermón.
10, 111.- Los cargos de conciencia son débitos de la ética y la moral particular y del conciso conciliar el conculcar con la concupiscencia de la esencia y no ausencia del Ser, en esa conducta que en libertad a pesar del derecho y la justicia hay condescendencia, complacencia, benevolencia y deferencia así mismo sin condición en la calidad humana sin confrontar.
10, 112.- Una profana y profunda consternación de profusa difusión en las confinadas que consternan el consentir de la familia, la amistad y quien consulta referir los sentimientos compartidos con miras interesadas al no poder contener la aflicción hasta su extenuación.
10, 113.- La imperceptible realidad se desliza lentamente en instantes de presentes de continuo suceder que turban los sentidos y que no logran armonizar con esa profundidad que no alcanza a captarse y trascender a todo parecer pues no ha de volverse más que en un ralo de interpretación magra en su percepción en tanto a dimensión.
10, 112.- Una profana y profunda consternación de profusa difusión en las confinadas que consternan el consentir de la familia, la amistad y quien consulta referir los sentimientos compartidos con miras interesadas al no poder contener la aflicción hasta su extenuación.
10, 113.- La imperceptible realidad se desliza lentamente en instantes de presentes de continuo suceder que turban los sentidos y que no logran armonizar con esa profundidad que no alcanza a captarse y trascender a todo parecer pues no ha de volverse más que en un ralo de interpretación magra en su percepción en tanto a dimensión.
10, 108.- Vilipendiar se vuelve una frenética obsesión de información veraz y se restrinja la duda sólo, cuando en esas tan visitadas redes se atrapa la inspiración de lo dicho sin ser nicho de personales relaciones que funcionan para insensibles e indiferentes que son referentes de quienes quieren y se necesitan ser aceptados aunque solo sean intermediarios de noticias irreverentes.
10, 109.- No se debe dejar de ser prisionero de la voluntad propia, de insigne, célebre e ilustre, cuando la modestia de aceptarse es numen del volumen de la insidia y asechanza de los demás, lo que es modestia y recompensa de la capacidad de entender que lo que rodea está circunscrito a la sospecha de insostenible e insoportable insidia de una instancia de insulsez cada vez.
10, 110.- El viaje que trasciende este plano de tres dimensiones y tiene sus representaciones a las dimensiones lo proporciona la Geometría que se inscribe, insiste y no ceja de inquirir la pasión de las formas en las que la instancia espacial se manifiesta en alguna solución ideal de instruido posicionamiento con las combas y las líneas que precisan su movimiento.
10, 109.- No se debe dejar de ser prisionero de la voluntad propia, de insigne, célebre e ilustre, cuando la modestia de aceptarse es numen del volumen de la insidia y asechanza de los demás, lo que es modestia y recompensa de la capacidad de entender que lo que rodea está circunscrito a la sospecha de insostenible e insoportable insidia de una instancia de insulsez cada vez.
10, 110.- El viaje que trasciende este plano de tres dimensiones y tiene sus representaciones a las dimensiones lo proporciona la Geometría que se inscribe, insiste y no ceja de inquirir la pasión de las formas en las que la instancia espacial se manifiesta en alguna solución ideal de instruido posicionamiento con las combas y las líneas que precisan su movimiento.
10, 105.- Indica la lúdica lluvia de ideas el logro manifiesto del provecho que desde infante de la juventud llena de esperanzas la madurez para ver rebosada la sabiduría estimativa que permita tranquilamente en le vejez transitar insobornable ante el procaz e insostenible de la precariedad del instinto en la conservación del valor de llegar a Ser.
10, 106.- Los sucesos fáciles del revenir o tornar la sucesión del transcurso del tiempo en el que el espacio sucinta las sombras de esa luz que sucumbe en el solo perfilar siluetas que han de determinar algunos hechos de lo sucedido en el que la realidad aparece fantasmal y de difícil interpretar en esta dimensión social en el que la apariencia solo es inconsciencia.
10, 107.- El honor de algunas corporaciones pese a sus letradas especificaciones en cuanto a sus normas y reglamentos no dejan de sorprender tantas violaciones que los humanos rodean en sucinta y breves acciones al substituir operaciones ilegales al subsumir obligaciones subyacentes a la legalidad y a la honestidad en beneficio particular.
10, 106.- Los sucesos fáciles del revenir o tornar la sucesión del transcurso del tiempo en el que el espacio sucinta las sombras de esa luz que sucumbe en el solo perfilar siluetas que han de determinar algunos hechos de lo sucedido en el que la realidad aparece fantasmal y de difícil interpretar en esta dimensión social en el que la apariencia solo es inconsciencia.
10, 107.- El honor de algunas corporaciones pese a sus letradas especificaciones en cuanto a sus normas y reglamentos no dejan de sorprender tantas violaciones que los humanos rodean en sucinta y breves acciones al substituir operaciones ilegales al subsumir obligaciones subyacentes a la legalidad y a la honestidad en beneficio particular.
10, 102.- Los contratiempos enojosos en la humanidad que se perturban con actividades que enredan sus actitudes y no faltan hechos enojosos de críticas estériles e improductivas que imprecan con sus comentarios la estima y aprecio espontáneo acorde agravios agrios que acosan amistades de compadrajes de acritud molesta manifiesta.
10, 103.- Lo que circunda la amistad abundada de promesas, arroja actitud que activa intereses personales donde la utopía de los valores no acompasa la interacción en comunión acorde con la circunstancia de hechos y no dichos que acucia la manifestación de la relación.
10, 104.- Las proezas más descabelladas no parecen tener límites que torna con audacia poco común en la espesura de las marcas los retos a rebasar con la habilidad que da la práctica asociada a las señales de vida a las que se vuelven conjurados al urdir hazañas difíciles de superar y sabiendo que la fama a de perdurar.
10, 103.- Lo que circunda la amistad abundada de promesas, arroja actitud que activa intereses personales donde la utopía de los valores no acompasa la interacción en comunión acorde con la circunstancia de hechos y no dichos que acucia la manifestación de la relación.
10, 104.- Las proezas más descabelladas no parecen tener límites que torna con audacia poco común en la espesura de las marcas los retos a rebasar con la habilidad que da la práctica asociada a las señales de vida a las que se vuelven conjurados al urdir hazañas difíciles de superar y sabiendo que la fama a de perdurar.
10, 099.- Cuando los sentimientos impetuosos se transforman en soplos increíbles que se desatan cual látigo sobre fondo del señero ser, se percibe conmoverse presentir la señal de la hormona que no a de resistir el coludirse con predominio del pesar al ponérsele el vello de punta por el deseo irresistible de fundirse con el atractivo de saludable y apasionada entrega.
10, 100.- Gozar del espectáculo de la naturaleza de la visión del extremo del horizonte en el trayecto que sigue la rotación de la tierra que incluye su translación en el tiempo de cualquier estación del año no hace más daño y que causa el placer de la serenidad de ser objeto de intimidad que difícil se puede explicar, solo percibir.
10,101.- Desdeñoso el desdén que desencaja en la desdicha ajena, nada consuela que el desear no estar desengañado y que a uno no a de pasar, sabiendo que el desenlace ni el consuelo a desenojar una vez que el desentono haga desesperar por desestimar el desfavorable desfigurar del evento que a de lastimar y en la desgana a de desfogar.
10, 100.- Gozar del espectáculo de la naturaleza de la visión del extremo del horizonte en el trayecto que sigue la rotación de la tierra que incluye su translación en el tiempo de cualquier estación del año no hace más daño y que causa el placer de la serenidad de ser objeto de intimidad que difícil se puede explicar, solo percibir.
10,101.- Desdeñoso el desdén que desencaja en la desdicha ajena, nada consuela que el desear no estar desengañado y que a uno no a de pasar, sabiendo que el desenlace ni el consuelo a desenojar una vez que el desentono haga desesperar por desestimar el desfavorable desfigurar del evento que a de lastimar y en la desgana a de desfogar.
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